El Departamento de Policía Metropolitana de Tokio arrestó a Takanori Kikuchi, quien ocupó cargos directivos en GungHo Online Entertainment, bajo acusaciones de abuso de confianza. Se ha informado que Kikuchi, quien dirigía el departamento de sistemas de la empresa, ha admitido los cargos. La detención se produjo tras una larga investigación interna que reveló un esquema de malversación de fondos por un valor aproximado de 246 millones de yenes (cerca de 1,675 millones de dólares).

Según los hallazgos, el sospechoso transfirió fondos de la empresa a su propia cuenta mediante la creación de órdenes de trabajo ficticias a través de un servicio de intermediación laboral de terceros. Además, se registró una pérdida de aproximadamente 100 millones de yenes debido a pagos irregulares por servicios de subcontratación que nunca se llevaron a cabo. GungHo presentó una denuncia penal contra su ex empleado en octubre de 2025; sin embargo, la empresa no hizo pública la situación en aquel momento para no comprometer la investigación policial en curso.

Este acontecimiento legal se produce tras un importante periodo de reestructuración interna para la desarrolladora de juegos como Puzzle & Dragons y Ninjala. El 1 de febrero de 2026, Kazuki Morishita dejó su cargo como CEO tras una larga gestión, siendo reemplazado por el ex CFO Kazuya Sakai, quien asumió como CEO y Director Representante. GungHo declaró que ha implementado capacitaciones de cumplimiento más estrictas y medidas de auditoría interna para evitar que ocurran irregularidades financieras similares en el futuro.