Durante la celebración de los premios Will Eisner de la industria del cómic 2026, llevados a cabo en la San Diego Comic-Con, los creadores y editores japoneses lograron un éxito notable. Shintaro Kago obtuvo el prestigioso premio a la Mejor historia corta por su obra Blood Harvest, traducida por Zack Davisson e incluida en la colección Brain Damage. Kago también alcanzó un logro doble al ser nominado en la misma categoría por su historia The Curse Room, presente en la misma antología.

En la categoría de Mejor material internacional–Asia, el ganador fue Purgatory Funeral Cakes, obra de Sanho. Publicada por Dark Horse Comics y traducida por Danny Lim, la obra superó a fuertes competidores como Hirayasumi y Tokyo Alien Bros. de Keigo Shinzō, así como Land de Kazumi Yamashita. Este triunfo demuestra la continua relevancia y éxito crítico de las obras de manga internacionales en el mercado norteamericano.

Entre otros reconocimientos destacados en el sector, la edición de lujo de Akira (volúmenes 1-5) de Kodansha USA ganó el premio al Mejor proyecto de archivo/colección. En el ámbito académico, el trabajo de Andrea Horbinski, Manga's First Century: How Creators and Fans Made Japanese Comics, 1905-1989, fue galardonado como la Mejor obra académica/científica.

La ceremonia también rindió homenaje a dos gigantes de la industria; Gō Nagai y el fallecido Akira Toriyama fueron incluidos oficialmente en el Salón de la Fama de los premios Will Eisner. Estas incorporaciones, que siguen a las de figuras legendarias como Shigeru Mizuki y Junji Ito el año pasado, consolidan una vez más el impacto global de los creadores japoneses en el mundo del cómic.