La firma de postproducción de audio y video Salami Studios anunció este lunes el fin de su trayectoria de treinta años en la industria del entretenimiento. El estudio, que se convirtió en un pilar fundamental en los procesos de ADR y postproducción de audio, confirmó la noticia a través de sus canales oficiales en redes sociales.
A lo largo de su existencia, el estudio contribuyó a una gran cantidad de proyectos destacados. Su portafolio en el mundo del anime incluye producciones como Monster, Kekkaishi, The Prince of Tennis y Star Wars: Visions. Más recientemente, el estudio participó en la realización de la exitosa serie Cyberpunk: Edgerunners y era reconocido por su trabajo en la secuela programada para estrenarse el 20 de octubre en Netflix (disponible en Latinoamérica).
El impacto de la compañía no se limitó únicamente al anime, sino que abarcó una amplia gama de animación occidental, desde Avatar: The Last Airbender y The Boondocks hasta SpongeBob SquarePants. Este cierre deja un vacío importante en el sector de la postproducción, especialmente para aquellas producciones que confiaban en su profunda experiencia en grabación de diálogos y diseño sonoro.