La industria europea del manga está de luto por la pérdida de Yves Schlirf, fundador de la influyente editorial francesa Kana. Dargaud y Kana confirmaron que Schlirf falleció el 13 de septiembre. Defensor del arte del cómic durante toda su vida, Schlirf fue una figura central en el crecimiento del mercado europeo de la historieta, con una trayectoria que abarcó desde la gestión de una de las primeras tiendas de cómics en Bruselas hasta la dirección de grandes operaciones editoriales.
Tras varios viajes a Japón, Schlirf fundó Kana en 1996 y desempeñó un papel crucial en la introducción de icónicas series de manga a los lectores de habla francesa. Bajo su dirección editorial, la empresa adquirió los derechos de éxitos masivos como Naruto, YuYu Hakusho, Detective Conan y Death Note. Su labor permitió que Kana se consolidara como uno de los pilares del mundo del manga en Europa, un legado que continúa hoy con la publicación de series actuales como Kagurabachi y Fire Force.
Reconocido también por su trabajo fuera del manga, Schlirf ocupó durante muchos años el cargo de director general de Dargaud en Bélgica. Su carrera estuvo marcada por una profunda dedicación al concepto del "Noveno Arte", término utilizado en los países francófonos para elevar el cómic a una disciplina artística independiente. Al momento de su fallecimiento, se encontraba supervisando el proceso de producción del álbum conmemorativo de la clásica serie Blake and Mortimer.
Por qué es importante: El impacto de Schlirf en la accesibilidad de los medios japoneses en Europa es incalculable; su temprana apuesta por series como Slam Dunk y Saint Seiya sentó las bases de la popularidad actual del manga en la región. Aunque su muerte marca el fin de una era importante para la editorial, el extenso catálogo que curó sigue siendo un elemento definitorio del mercado del cómic francés.