Tras una exhaustiva investigación externa en su departamento editorial Manga ONE, Shogakukan ha reconocido públicamente fallas sistémicas en el trato hacia sus creadores y personal. La investigación, motivada por el caso de alto perfil que involucró al mangaka Shōichi Yamamoto, reveló 44 reportes de mala conducta que van desde violencia sexual hasta acoso laboral grave. Los investigadores señalaron que la editorial priorizaba frecuentemente la producción editorial sobre los derechos humanos, y que los departamentos internos no lograban coordinarse eficazmente cuando se reportaban abusos.
En respuesta a los hallazgos, el equipo ejecutivo de la compañía —incluyendo al CEO y a los miembros de la junta directiva— sufrirá reducciones salariales de entre el 20% y el 50% durante los próximos tres meses. Más allá de estas medidas punitivas, la editorial se ha comprometido a una reestructuración integral de su cultura corporativa. Esto incluye la creación de un Comité de Derechos Humanos dedicado, dirigido por la directora gerente senior Kumiko Hanazuka, el cual incorporará expertos externos para garantizar la rendición de cuentas y proporcionar una supervisión objetiva de la gestión editorial.
Para prevenir futuras incidencias, Shogakukan está implementando un nuevo sistema de denuncias alineado con los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos. Este sistema está diseñado para permitir que las víctimas, incluso aquellas sin vínculos contractuales directos con la empresa, reporten conductas indebidas de forma anónima. Además, la editorial planea revisar todos los contratos futuros con creadores externos para incluir cláusulas explícitas de derechos humanos, asegurando que los departamentos legales y administrativos tengan la autoridad para romper vínculos de inmediato con cualquier socio que infrinja estos estándares.
Estos cambios en las políticas también exigen capacitación regular sobre derechos humanos para todo el personal, con programas especializados para gerentes centrados en la supervisión adecuada y la conducta ética. Shogakukan también se ha comprometido a ofrecer seminarios de derechos humanos directamente a su lista de autores y trabajadores independientes, señalando una intención de abordar los desequilibrios de poder inherentes en la relación entre creador y editorial.