El mundo de la literatura y el entretenimiento está de luto tras la partida de Keigo Higashino, quien falleció el 23 de julio a los 68 años. Según información reportada por el Asahi Shimbun, el autor sucumbió a un cáncer de colon. Su familia ya ha llevado a cabo una ceremonia funeraria privada.
Nacido en Osaka en 1958, Higashino se convirtió en un pilar de la novela negra japonesa desde su debut en 1985 con After School, obra que le permitió ganar el prestigioso premio Edogawa Rampo. Posteriormente, escribió numerosos éxitos de ventas que trascendieron el formato literario, destacando la serie de misterio Galileo y la conmovedora Namiya. Sus obras a menudo lograron tender un puente entre el suspenso y el drama humano, lo que derivó en múltiples adaptaciones al cine, la televisión y el teatro.
La influencia de Higashino en la industria de la animación quedó patente a principios de este año con el estreno de la adaptación cinematográfica de su novela The Camphorwood Custodian. El proyecto tuvo un sólido desempeño en enero, alcanzando el tercer puesto en la taquilla japonesa durante su fin de semana de estreno y obteniendo reconocimiento internacional gracias a su proyección en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy.
A pesar de su fallecimiento, el inmenso catálogo de obras de Higashino continúa llegando al público. Las próximas adaptaciones de acción real de sus novelas, como Swans and Bats y Satsujin no Mon, siguen programadas para finales de este año y principios de 2027, respectivamente. Su legado como maestro de la intriga y los personajes permanece firmemente arraigado, tanto en la literatura como en el panorama mediático japonés en general.