La oportunidad para que el público adquiera acciones de Tokyopop termina este jueves 24 de septiembre. El fundador Stu Levy inició esta iniciativa en abril con el objetivo de ampliar la estructura de propiedad de la empresa, un concepto que originalmente consideró para el mercado japonés hace dos décadas. La campaña logró aumentar el número de accionistas de 14 a más de 300, otorgando a los participantes una membresía en el Tokyopop Owners Club.
Quienes participaron en el proceso adquirieron acciones ordinarias de Clase B sin derecho a voto, con un umbral mínimo de inversión de 1.000 dólares. La compañía buscaba recaudar hasta 1,23 millones de dólares para apoyar sus operaciones editoriales principales, las ventas de productos y sus proyectos de producción de anime. Aunque la editorial ha establecido una importante alianza de distribución con Penguin Random House Publisher Services, efectiva a partir de enero de 2025, los documentos de la oferta advierten que estas acciones no cotizan en bolsa y conllevan riesgos significativos, incluido el riesgo de pérdida total de la inversión.
Este movimiento financiero se produce en un momento en que la editorial continúa con su estrategia de recuperación a largo plazo, tras haber cerrado su unidad de Norteamérica en 2011 y regresado al mercado en 2016. A pesar de tener una ambiciosa meta de ingresos de 50 millones de dólares para el año 2030, las auditorías independientes incluidas en los documentos de la oferta expresaron preocupaciones sobre el flujo de caja operativo y la sostenibilidad a largo plazo de la empresa. Con el nombramiento de Lena Atanassova como editora en jefe, la compañía sigue enfocándose en la diversificación de medios y eventos en vivo.