El Tribunal de Distrito de Tokio desestimó la demanda presentada por el reconocido actor de voz Kenjirō Tsuda contra la operadora de TikTok. El proceso legal, centrado en la imitación no autorizada de la distintiva y profunda voz de Tsuda en una serie de videos mediante inteligencia artificial, concluyó después de que la plataforma confirmara la eliminación de dicho contenido. Dado que los videos fueron retirados tras la denuncia inicial en noviembre de 2025, el tribunal dictaminó que ya no existía una base legal para continuar con el litigio.
La disputa abarcaba al menos 188 videos cargados entre julio de 2024 y septiembre de 2025, los cuales trataban sobre leyendas urbanas y teorías de conspiración. El equipo legal de Tsuda argumentó que la voz generada por IA imitaba al artista para engañar a la audiencia, violando tanto la Ley de Prevención de Competencia Desleal como los derechos de personalidad del actor. Por su parte, la defensa alegó que la voz era un tono masculino genérico entrenado con la voz de un amigo del creador del contenido, sosteniendo que la popularidad de los videos se debía al tema tratado y no a la voz utilizada.
Este caso surge en un momento en que Japón continúa definiendo su postura legal respecto a la inteligencia artificial generativa. Un panel de expertos del Ministerio de Justicia publicó en agosto nuevas directrices que aclaran que las voces de los actores de doblaje están protegidas bajo los derechos de personalidad, al igual que su apariencia física. Las directrices también sugieren que los proveedores de IA podrían enfrentar responsabilidad solidaria dependiendo de la magnitud de la infracción, lo que marca un cambio significativo en cómo la industria abordará disputas similares en el futuro.